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La Fundación Europea para la Gestión de Calidad (EFQM) ha creado, desde su origen,
un marco orientador suficientemente amplio y contrastado con el fin de que sirva de
ayuda a las organizaciones en su camino hacia la mejora. La aplicación del modelo va
asociada a la Autoevaluación como un proceso clave para examinar de forma global y
sistemática las actividades y resultados de una organización. Este proceso de Evaluación
permite efectuar un diagnóstico sobre cuál es la situación de la empresa, la detección de
puntos fuertes existentes y las áreas de mejora necesarias; a partir de esta evaluación se
priorizan los planes de mejora entre las áreas susceptibles de mejora encontradas
estableciendo además un plan de seguimiento y una evaluación de los resultados obtenidos
y los objetivos alcanzados.

El Modelo se estructura en nueve criterios. Cinco de ellos son “Agentes Facilitadores” y
cuatro son “Resultados”. Los criterios que hacen referencia a un “Agente Facilitador” tratan
sobre lo que las empresas hacen teniendo como premisa que debe existir un Liderazgo que dirija
e impulse la Política y Estrategia, que se debe hacer realidad a través de las Personas, las
Alianzas con empresas externas y proveedores, los Recursos empleados, y los Procesos implantados. Los
criterios que hacen referencia a “Resultados” tratan sobre lo que la organización logra en
sus Clientes, Personas, Sociedad y sobre el Rendimiento general de la empresa. De este modo, el
modelo adopta y relaciona entre sí los aspectos más actuales de la gestión como la gestión de
la información, de la tecnología, de la innovación, gestión por procesos con los ya existentes como
la gestión estratégica , financiera, etc.
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